viernes, 7 de septiembre de 2007

martes, 4 de septiembre de 2007

domingo, 2 de septiembre de 2007

jueves, 30 de agosto de 2007

martes, 28 de agosto de 2007

martes, 21 de agosto de 2007

EL "servicio Técnico" no es algo nuevo

Pues ya desde antiguo el "servicio técnico" ha dado su soporte a las nuevas tecnologías

martes, 7 de agosto de 2007

Relax



Dale al "Play" escucha la música, piensa en el mar y el cielo enrojeciéndose al caer la tarde y va dando paso al anochecer; piensa en la brisa que toca tu cara. Piensa en los árboles que se mecen por ese mismo aire que te refresca y........que están ahí desde antes de nacer tú. Piensa en las estrellas que te contemplan y antes que a ti, a tus padres y antes que a tus padres a tus abuelos y..... en fin.... Piensa en esos olores que de vez en cuando te llegan y te transportan al pasado, un lápiz, una goma, una ropa, una colonia.... piensa en tu niñez, cuando casi no habían problemas. Piensa en todas las cosas bellas, en ese cuadro que te gusta y que desearías poder contemplar siempre que quieras. Piensa en un camino en una tarde de verano, cuando las cigarras le ponen música al sendero que se aleja y las espigas se mueven de un lado a otro. Piensa....Piensa...

miércoles, 1 de agosto de 2007

100 dias maravillosos

No suelo escribir mucho por aquí, pero cada vez que veo algo que merece la pena compartir, lo subo a mi blog.

sábado, 5 de mayo de 2007

Praga

Mi último viaje me llevó a centro europa, concretamente a Praga, o Praha como allí la denominan.
Es una preciosa ciudad con muchísima historia, con bellos rincones. La Ciudad es toda en sí un maravilloso museo.
Estos son algunos pequeños rincones que fotografié, pero sin duda Praga nos ofrece más de lo que aquí puedo mostrar.

jueves, 3 de mayo de 2007

Chicle de bola.

Pues como han podido leer anteriormente, mi niñez pertenece al comienzo de los setenta, la de los Geyperman, los juegos reunidos, Caponata, la Cometa Blanca (snif), los Cropán, Mazinger Z, Comando G de la cual aún me acuerdo de la música y letra, los carricoches hechos con un tablón y dos cojinetes, de la televisión en blanco y negro, luego a color, del UN, DOS, TRES, de los chicles de bola. Sobre estos últimos tengo una anécdota, eran aquellos unos chicles que hoy día no pasarían el control de calidad, porque eran de un tamaño desorbitado para los tristes dientes de leche de un crío como el que ya de mayor escribe este relato. Como decía, era tan grande que si hiciera el símbolo de “OK” con los dedos no me cabria uno entre el pulgar y el índice.
Bien, andaba yo con mi madre al rente de sus piernas cuando va y se me antoja uno de aquellos chicles.
-Maaa cómprame un chicli, ma cómprame un chicli, un chicle anda maaaa.
-¡yas jodioo niño coño! ahora quiere un chicle. Toma cinco pesetas y ven volando.
He de decir que estábamos en La Alameda de Colón, donde paraban todas las guaguas (autobuses para los peninsulares y peninsularas) y había en medio un pequeño kiosco, más destartalado que tieso, allí se encontraba el objeto de mis deseos infantiles
-Hola, me da un chicli di bola
-Toma, son cinco pesetas (qué tiempos aquellos….)
Esos chicles redondos y de colores; te podía tocar verde, rojo, azul, rosa…. Pero todos sabían igual y si te demorabas mucho con uno de ellos en la mano, te ponías perdido con el colorante que te manchaba todo. Me lo metí entero en la boca, sin partirlo. Entró hasta el fondo, mi glotonería siempre me ha perdido y en esta ocasión casi me mata. El muy ladino se me fue hasta la campanilla y allí se me quedó. Debí poner unos ojos como platos y eché a correr como un pollo descabezado hacia mi madre que al verme llegar entre morado y azul se debió imaginar el potaje.
-¡¡¡¡Maldito chiquillo coño, escupe el chicle!!!
-Jjjjjjjjj, JJJJjjjjjjjjjj, JJJJJJjjjjjjjjj (nopuedonopuedonopuedonopuedonopuedo era mi pensamiento)
Y acompañaba mi madre tan bello grito, con unos mamporros de agárrate y no te menees que me soltaba en todo el lomo. ¡CATACRIAAAÁN! Leñazo va ¡CATACRIAAAÁN! Leñazo viene.
Ante lo feo del asunto ella opta por la salomónica decisión de engarfiarme por los pies y ponerme boca abajo colgando como unos tollos secándose al sol. A lo que además había que sumarle unos meneos arriba y abajo que…. En fin, imagínense la escena: niño azul, boca abajo, meneo, meneo, meneo, SACUDIDA, SACUDIDA, la parada de guaguas llena de gente, las guaguas que pasaban llenas de gente (carajo), las que paraban llenas de gente (RECARAJO), la Alameda llena de gente y yo allí boca abajo. Los árboles tenían las copas en el suelo, las cholas azules de mi madres las veía subir y bajar, mis brazos ya no me obedecían y me daba unos golpetazos en las muñecas contra el suelo tremendos. Y el chicle………que no me abandonaba, le debió gustar mi campanilla y querría afinarla o algo porque yo no lo entiendo…….
¡POP! Bueno, no hizo esa onomatopeya, pero ayuda. La dichosa esfera salta de mi boca y describiendo una parábola (que diría D. Juan mi profesor de física) cae al suelo. Ni siquiera estaba mordida.
-¡¡¡¡¡¡AAyyy niño del demonio, descendientedediezmilgusanoscriadospormonos!!!!!!!
Y me suelta………..¡CATACRIAAAÁN! por si éramos pocos…… el revuelo era ya general, yo creo que habían palcos, anfiteatros altos, bajos y hasta gallinero observándonos. Mi madre mareada como un baifo y yo sustituía mi color morado por el de rojo vergüenza, ¿saben cual es? Si, ese que se te pone cuando te caes en la calle y casi ni rozas el suelo, rebotas y automáticamente te pones en pie pensando:
-JOEERRRRRRRRRR ¿esto me pasó a mi? Jooooeeeerrrr.
-Tranquila señora tómese este vasito de agüita con azúcar que le espabilará- salta uno de por allí.
Para acabar el sainete, decir que mi madre tardó mucho en volver a darme cinco pesetas y para cuando cedió, siempre me decía:
-No se te ocurra comprar un chicle de bola.
-No maaa.
Pero claro los amiguetes, ya se saben, son una mala influencia.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Después de lo de la bici ( y 2)

Pues bien, allí me encontraba, con la rodilla pelada, el chándal roto y la mano quebrada, todo un panorama para el 6 de Enero-Reyes del que prefiero omitir el año. Me fui del callejón donde jugábamos el partido, la mano me dolía a rabiar pero sabía que eso no era lo que mi madre en un principio iba a mirar, no, no, no……. Mi cabeza bullía pensando en cómo iba yo a salir de aquel trance. Subía la escalera del viejo portal y algo ya se me había ocurrido, mi abuela estaba allí, así que al menos tendría yo algo de parapeto.
Mi madre y abuela estaban en la cocina haciendo truchas de navidad, entré en la cocina con “TAN MALA PATA QUE TROPIEZO, SALGO VOLANDO COMO FOTINGO Y ME METO TREMENDO TRASTAZO CONTRA LA PUERTA DEL HORNO”. Y luego le dan Oscars a actores en América (JA) yo hubiera ganado uno honorífico.
-¡Ay, ay, ay, abuela (a mi madre mejor ni mentarla por si acaso) ay, ay ay!
-¡Jesús mi niño! ¡tremendo estampido! ¡levántisi diahi!
-Jéste niño es bobo mamá (el lobo asoma)
-Ayyyyy abuela no puedo levantarme, mira mi mano, ¡AYYY MIRA MI CHÁNDAL NUEVO ABUELAAAAAaaaaaaaaa!
-Chacha este niño siá roto algu –dijo mi abuela-.
- ¡Que se va a romper naá! Levántese de ahí, tolete.
Yo me hacía el remolón y el enñurgao y entre más vivo que muerto me quería levantar pero fíjate que no podía.
Pues nada que allí nos fuimos los tres a urgencias en el día mas mágico de todos para un crío, y digo mágico porque me libré de tremenda tollina, justifiqué el brazo roto y el dichoso chándal roto jejejejeje
PD. Sólo tenía una fisura, nada roto y mi abuela al día siguiente me regaló otro chándal, pero al roto mi madre le cosió un parche en la rodilla y fue el del cole para gimnasia.

martes, 1 de mayo de 2007

Si has tenido un dia malo, si te apetece un buen rato.....





No te olvides de encender los altavoces

Después de lo de la bici.......

Los Reyes Magos a veces me traían preocupaciones. Eso si......nunca la bici.
En fin...... una vez me trajeron un chándal, de aquellos de la época, con raya blanca a los lados de las perneras. Mi madre, como no, rauda me lo puso y me mandó "pá la calle" con la siguiente amenza:
-"¡¡¡¡Si me rompes el chándal mejor que ni subas, porque te mato a cachetones!!!!!".
Allí nos reuníamos todas las proles juguetonas del barrio; mi amigo Mani con su bici (sigh), Toni con el coche de radio control, Esteban con las raquetas, el "Pipa" y "Catoño" con los sancheskis (ahora llamados monopatines), Maca son su muñeca nueva......
Tras la revolución inicial de enseñarnos los juguetes, comienza el partido con el balón recién estrenado de Cárlos "el Chicle"; yo soy el portero como siempre, no por bueno, sino por ganso, no me gusta correr tras la pelota además que mi control con ella se reducía casi a mirarla.
-¡pim! ¡pam!
-"¡pásame!
-"a mi, no seas mamón"
Luis se me acerca como un avión de frente, yo bajo el imaginario palo pintado con tiza en la pared. Si me trinca con la patada que tiene ese cabrón, me mata. Y sin pararse siquiera: "PATAPAMMM" trallazo hacia la puerta: pelota que ahora mismo es una estela blanca, el tiempo se para, me lo pienso si la paro o dejo que entre, me decido, me tiro a la derecha, meto la mano................ tremendo leñazo me da la pelota, tremendo leñazo me doy contra el suelo. Tremendo paradón. Griterío en mi equipo e insultos de "maleta" "tronco" para el Luis. Joder soy el mejor del mundo en ese instante. Pero....me duele la mano, se me hincha. Y además, pedazo de agujero tengo en el chándal dichoso. Se me ve la rodilla ensangrentada a través del roto.
¿y ahora que hago? Además del roto creo que algo en la mano se ha roto.
Algo hice, pero eso lo contaré otro día que tenga ganas de sentarme a escribirlo, lo prometo

lunes, 30 de abril de 2007

En bici

Siempre les pedí a los Reyes una bici. Miraba con desconsuelo a mis amigos correr arriba y abajo en la calle. Me sentaba en el bordillo y los veía acercarse en grupo pedaleando y conversando. Uno de ellos, Mani, mi mejor amigo me la prestó un día, pero claro, yo no sabía ni como sentarme en ella, así que disimulando mi nerviosismo puse un pie en el pedal y.....empujé. La torta fue más sonora que dolorosa y yo, con mi ego por los suelos, al igual que mi desconchado cuerpo, me levanté y lo volví a intentar con parecido resultado. Al día de hoy tengo claro que quien me enseño, fueron los cardenales en mis rodillas, tobillos, brazos y hasta alguno en la cabeza. Por cierto, jamás, jamás los reyes me trajeron la bici y.....mira que me portaba bien.

sábado, 28 de abril de 2007

Para ella

Amanece, se abren sus soles que remolonean y desean un poquito más de sueño. Me acerco y la beso, la abrazo intentando endulzar su despertar, mis labios la rozan y siento su piel maravillosa. Deseo tanto ver su carita, pero aun la penumbra me lo impide. Luego tras las obligaciones matutinas, bajo a la cocina y allí está. Solo pienso en su abrazo en su pelo en mi cara y odio el reloj porque me separará de ella en breve.
Nueve horas más tarde vuelvo y solo llegar y abrazarla, sentirla, oir su voz, sus anécdotas, su sonrisa, incluso sus enfados cuando algo se le tuerce. Pero ella definitivamente. Quiero levantarla al aire pero ella nunca me deja y con unos grititos que me encantan me obliga a ponerla en el suelo. A veces no logro controlar mi emoción y mi sal en lágrima me traiciona, pero es que me siento feliz, ¡carajo!

De Enero a Septiembre.

Enero: ¿Qué pasa? ¿Dónde estoy? ¿Quién me ha puesto aquí? ¡Joder que oscuro!

Febrero: no sé cuanto llevo aquí, está todo mojado, parece que estoy solo.

Marzo: ¡ey, ey! ¿Hay alguien? Oigo algo extraño, lejano, apagado, repetitivo.

Abril: ese ruido no para, me está volviendo loco. Además algo me está pasando noto una presión sobre mi ¿Alguien viene a por mi?

Mayo: Creo que se escucha algo, son como voces, lejos, varias. ¿patiño…..nosequé rosa….julián….marbella…..publicidad……..? No se que es todo esto.

Junio: Me he podido mover un poco. Me gusta.

Julio: ¡EEEEeeeepa! Me he dado la vuelta jejeje. Esto está cada vez más estrecho y no se qué pasa.
Agosto: Fijándome hoy….mira que soy raro, cosas cuelgan, se me mueven, son como pequeños rabitos. Ni idea.

Septiembre:…………..¿Eh?..............¿que?....................¿Que pasa aquí? ¿Pero que invento es este? (esto creo que lo he escuchado alguna vez) me caigo. ¡Uf que estrecho! Nononononono yo por ahí no paso nononono, ey per…….¡Uf que frio! Todo está luminoso aunque no veo. ¡¡¡¡PLAS!!!! ¡¡¡¡¡¡¡¡BUAAAAAA!!!!

viernes, 27 de abril de 2007

Ella.


¿Que puedo decir de esta mirada tan limpia y preciosa?. Estoy enamorado de lo que esos ojitos transmiten, de lo que estos ojitos me dicen.
Me considero afortunado, porque para mi ella es la mujer mas hermosa del mundo, por dentro y por fuera. Tras el "si" que un día me dio, se ha ido creando todo un mundo fantástico. Soy muy feliz tan solo con contemplarla, mirarla cuando duerme, despertarla en las mañanas y besarla hasta que su remoloneo se convierte en sonrisa. Esa sonrisa que cambia a carcajada y llena nuestra casa convirtiéndola en hogar. ¿Cómo no ser feliz?.
Recorro sus deditos cada noche, acariciándola mientras se va quedando dormida. Y en esos momentos quisiera darle la luna para que la use de almohada, arroparla con el manto del cielo estrellado y susurrarle al oído que la quiero.

EL Callejón de la Luna

La vieja calle siempre ha estado ahí, pero… ¿que tontería no? ¿Quién piensa si las calles han estado o no siempre? Las calles son como las personas, siempre están…. ¿O no?. Mi calle se llama “El Callejón de la Luna”. A medio camino entre pasadizo algo grande y callejuela pueblerina en medio de una ciudad que amenaza con tragársela a golpe de licencia de obra. Hay desconchones en muchas paredes, algún rastro de tiza medio borrada en el asfalto, resto de algún juego infantil del que también me hice partícipe cuando aún creía que David el Gnomo era real, hace tanto tiempo………. Si sales a caminar por sus aceras, donde siempre hay algún sempiterno resto canino, puedes escuchar las apagadas conversaciones de los vecinos.
Las telas mojadas y olorosas de jabón cuelgan de cuerdas en aparentemente endebles estructuras oxidadas pero que jamás las verás caer. A veces juego a ir adivinando los guisos y pucheros que cada vecino se trajina para el día, los olores son parte inseparable del lugar: garbanzos, papas, sopas, carnes de todo tipo, pollo, ajo, cebolla, huevos fritos, tortillas……
Los viejos portales sin puerta, escalones gastados de tristezas, alegrías, correrías, subidas cansadas, bajadas tranquilas, besos al volver robados al reloj en el último minuto de la despedida……
Se han visto salir “nuevas novias níveas” si me permiten la absurdez. Y todos nos asomamos para ver a la hija de la Carmencita partir en un coche alquilado negro y brillante, para rara vez verla otra vez por aquí, y todos diciendo que el novio era bueno y que se van a vivir a un pisito en la Rambla.
También las escaleras que bajan del jardín tienen vida propia, árboles que por entonces eran fortalezas de juegos infantiles, hormigas que ahogábamos en sus hormigueros, hoyos para jugar a la canica, piedras que más de una vez ví demasiado cerca para luego al día siguiente ir diciendo a todos: “¡Mira! Seis puntos que me han dado” y todos alrededor tuyo mirándote la brecha y por un momento sentirte casi un héroe de cuento. A medida que los años se caían del calendario, los que antes me miraban la brecha, ahora son todo ellos “brecha”, rotos en si mismos, rotos por cosas que nunca deberían haber existido. Sentados desde la mañana hasta la noche en los muros de la escalera, sus ojos lagrimean tiempo perdido, vida perdida. La droga su único sino. Les saludo al pasar, me suelen responder con un movimiento de cabeza. De vez en cuando alguno se me acerca para pedirme dinero. No queda nada de aquella infantil e inocente amistad. Le doy algunas monedas, pero en la conciencia se me planta la semilla de la duda, no se si hago lo correcto.
A veces una ambulancia desembarca por la zona, trae luces, se lleva a alguien. El revuelo es monumental, los comentarios resuenan en el callejón:
- Es Antoñito el relojero, creo que le dio un “paralís” y se cayó.
-No, no, es Dña Amada (la loca como la conocemos todos) que el marido le ha vuelto a aflojar.

Las noches de verano son fantásticas, muchos nos salimos al fresco nocturno y comenzamos un ritual:
-¡Epa!
-¡Opa!
Nos saludamos. Metemos baza hablando del calor que hace, del partido de esta tarde, y seguimos luego con temas profundos: La vecina del tercero, la del “Yorsai”, que anoche otra vez se la oyó “trajinando” con alguien de “madrugá”. Escándalo general. “¡Pero si es viuda!” dice alguien aun medio despistado.
Los críos corren de un lado a otro como sin creerse que a esas horas de la noche, después del telediario, el parte como mi abuelo lo llamaba, pudieran campar a sus anchas y encima no había colegio al día siguiente. Las vacaciones de verano era esa época mágica que todos deseábamos ver llegar.
Recuerdo los partidos de tenis, uno con raqueta de madera y otro con la de cuerdas (todos lo envidiábamos), bicicletas, petardos en San Juan, batallas entre grupos, peleas, costras, algún ojo morado,
Recuerdo el chándal que no debías romper bajo amenaza de muerte por parte de tu madre y que…. ¡joder se te rompía de nada! No aguantaba ni un triste revolcón al tirarte para parar un penalti.
Aún existe la tienda de Chano, y la de Santiaguito. Venden chucherías, aceite, cebollas, pan, el periódico y una especie de dulces azucarados que exponen detrás de vitrinas que han visto mejores tiempos, más que verse a través, se adivina. Allí las vecinas cuando llegan preguntan quién es la última, los maridos bajan a tomar un botellín, saludando con un meneo de cabeza a todo el que entra.
Es ahora, de madrugada, cuando un búho reposa sus alas en lo alto de mi tejado y la luna creciente ilumina todo el callejón.

He visto un lindo gatito


Esta foto la hice de casualidad una tarde, me resulta relajante contemplarla. ¿que pensará ese gato? ¿la cantidad de peces que hay bajo el mar? :)

Maldita Palabra.

Eva es tan hermosa..., pero no me refiero a esa belleza física tan banal, te hablo de la imagen que primero me viene a la mente cuando pienso en ella. Aunque si he de "acotarla" exteriormente diría que es bajita, apenas supera el metro y medio, su pelo normalmente está ensortijado y lo atusa con unos dedos chiquitos y regordetes. Sus ojos rasgados y pequeños, enmarcan una cara rosada y no puedo decir otra cosa que sincera y pura.
Desarma con tres palabras a todo el que se le cruce. Es una apasionada de la pintura y los deportes que disfruta como una niña, aunque ya pica los veintitantos. Y todo por culpa de la maldita palabra. No dejo de sorprenderme por su capacidad para hablar con un desconocido como si de un familiar se tratara. Sus lados menos agradables son los celos que la delatan ante todo aquello que le robe protagonismo, también le falla el saber callar, y mira que le digo una y otra vez que intente controlarse, pero nada, siempre se inmiscuye en todo momento.
Y con todo esto... no tiene apenas amigos, por culpa de la maldita palabra.
A veces siento sincera y llana envidia de su forma de ver el mundo, de como interactúa con el, de como rie o llora según siente el momento sin ninguno de los tapujos que normalmente nos atenazan a los demás. Y todo por culpa de la maldita palabra.
Hay que ver... la de lágrimas que se derramaron a su llegada, y hoy no serían nada en comparación con las que caerían en su ausencia. ¿y todo por culpa de la maldita palabra?. Todos las que la conocemos nos la comeríamos a besos y no... nada tiene que ver con la lástima y desde luego no tiene nada que ver con la maldita palabra... No creo que su belleza sea por culpa de un cromosoma menos, de esa maldita palabra…

jueves, 26 de abril de 2007

Contando cuentos

Alguna que otra vez me ha dado por escribir. Encender el ordenador, abrir el Word y enfrentarme a ese pequeño cursor parpadeante. Este es uno de los resultados:

-¡Hola Ángela! ¿qué, de vuelta?
-Si, ya ves, me toca trabajar esta noche.
-¿Vienes a verme a mi?- preguntó con tono irónico.
-Pues… Juan……si, la verdad es que si.

Silencio, de esos silencios molestos, vergonzantes. Juan no esperaba escuchar así, de repente lo que tanto había temido desde que empezó todo, desde que la oscuridad avanzaba poco a poco y el la veía pero procuraba ignorarla.

-Vaya…-dijo incorporándose un poco- pensé que…bueno, quizás hubiera alguna posibilidad.
-No, lo siento –Ángela contestó intentando ser tranquilizadora. Juan era su amigo desde hacía no mucho, pero le había cautivado su conversación- Sabes además que nunca hay error.
-Ya, ya... dijo Juan, pero me quedan aún varias cosas que…-y se quedó pensativo, se dijo que si hasta ahora no había querido ocuparse, hacerlo ahora sería egoísta por su parte-. Bueno, es igual ya pocas cosas me importan.
-No hay prisa Juan, además, he tenido buenas charlas contigo estos últimos días y me caes bien, no eres como la mayoría, un guiñapo aterrorizado. Supongo que un rato más no importa, ¿Necesitas un rato más?

Juan se encontró meditando sobre el tiempo, curioso tema se dijo. Algo en lo que rara vez se piensa, excepto cuando no se tiene. Algo que no se ve hasta que se mira. Que concepto más extraño, abstracto, pero nunca banal a pesar de todo, y rara vez se tiene presente. Se desperdicia constantemente. Siempre sometidos a él.

-Bueno –contestó- no se…. ¿para qué? Al final me he de ir quiera o no
-Ánimo Juan -le dijo Ángela suavemente- todo es mucho más sencillo de lo que te hayas podido imaginar.
Y sonriéndole dulcemente, unieron sus miradas al fin, cosa que Ángela le tenía estrictamente prohibido desde que se conocieron. Meses de lucha en coma y un cuerpo roto pudieron con él. En la habitación una alarma ya más molesta que útil rompió el silencio y la quietud.

Mientras, el sol avanzaba, la gente iba y venía, el mar se sometía a las mareas, los niños jugaban ruidosamente……No, nada se había detenido, ningún “aviso” mundial se había producido.

Juan H. M., paciente 505211/372. Causa de la muerte: Fallo generalizado multiorgánico. Hora: 05:32. Familiares conocidos: Manuel H.S. (padre) Dirección y forma de contacto desconocidas. Nunca visitó al hijo.

CAMA LIBRE.

Sobre viajes


No se si a uds. les gusta viajar, a mi si. He hecho varios, sobre todo después de haberme casado. El último fue a la isla de La Palma, la isla bonita. Y ciertamente hace mención a su nombre. Caminar por las calles, callejuelas, rincones y plazas de Santa Cruz de la Palma es un hermoso retorno al pasado -al menos para mi-.

Recién llegado al ciber mundo

La verdad, es que no se si debo echarme a llorar, temblar de frio, chupar a ver si me llega algo de comida........ Esto de nacer en el ciberespacio blogero es curioso. Aún no se en qué emplearé este espacio ni tiempo. Tampoco se con qué asiduidad lo haré, pero lo que haga será con la mejor de mis intenciones.

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